sábado, 21 de junio de 2014

REGRESA


La verdad es que lo extraño. Hace poco lo vi y lo único que pude hacer fue correr lejos de él. 

Cuando me besó, todo desapareció y sólo éramos él y yo. 
Sus labios sobre los míos. Florece algo muy chiquito en el centro de mi estómago y conforme sus labios juegan con los míos, esa sensación se expande llegando a mi corazón y pulmones. 
Todo mi cuerpo se enerva a su contacto, siento que crezco desde adentro. Me pego más a su anatomía y él estira su mano delicadamente cogiendo mi pierna y acercándose más a mí. Su otra mano está acunando mi rostro y con el pulgar acaricia mi mandíbula. 

Una de mis manos está en su nuca, mis dedos juegan en su cabello. Mi otra mano se pierde en la infinidad de su pecho delgado. Puedo sentir su corazón, las respiraciones entrecortadas.
Yo sigo creciendo, mi cuello está tan largo que él se atreve a besarlo y a respirar en él. Río. Sonríe y llega a mis pechos. Le levanto la cara porque no es el lugar, Hay 10 pares de ojos sobre nosotros pero el alcohol y las ganas hacen que sean invisibles. 

Crezco, más y más. Regresa a mis labios. Su lengua roza mi labio inferior pidiendo permiso. Se lo doy. Sonrío, él también. Me mira a los ojos, mira mis labios y sigue besándome. Jala mi labio inferior con los dientes y se ríe. Tiene una de las sonrisas más lindas que he visto en mi vida.

Yo lo quiero para mí. Quiero besarlo y tocarlo otra vez. Quiero cuidarlo, enseñarle y contarle cosas. Despertarme con él una mañana, hacerle el desayuno y ver juntos tv en la cama. 
También quiero que sea otro. Porque él no es. Esto no es amor.

lunes, 16 de junio de 2014

Intento N·1

Estoy tratando de rehacer mi vida.

Cuando empezó el año me compré un corcho. Esos que pones en la pared de tu cuarto y pones fotos, frases o lo que sea que te inspire o te recuerde lo que debes hacer. Han pasado 6 meses y no lo he llenado. Las cosas que voy a poner en él están listas para ser colocadas pero hay una fuerza maligna y magnética que me mantiene alejada de mi corcho; está completamente vacío.

Conseguí chamba como asistente de ventas en una conocida tienda de ropa. Era un viaje de dos horas para llegar a la tienda y el mismo tiempo tardarba en el viaje de vuelta. A veces salía tan tarde que no pasaba ni un solo micro. Me moría de hambre, lo cual para mi es algo terrible, gastaba por lo menos 8 soles diarios en comida. No me salía a cuenta. Duré exactamente 3 semanas. Me pagaron, sí, pero no lo suficiente para mi propósito: pagar mi matricula de traslado externo y comprarme una cámara profesional.

Me cambié de carrera. Estoy feliz con la decisión pero hay un problema. Todavía no ingreso a la universidad que quiero. Mi examen es dentro de dos días y recién empecé a estudiar el viernes. Me tomarán comprensión lectora y después pasaré a una entrevista. Sí quiero ingresar, quiero empezar algo que realmente me gusta. Debería estudiar con más ganas pero no lo hago.

Dije que iba a dormir temprano. Tengo una horario en el cual debo dormir a las 11pm y despertar máximo 8am. No lo cumplo. Son la 1y40am y estoy acá, escribiendo en la pequeña pantalla de mi Samsung que no es ni Galaxy.

Tengo que empezar a cumplir las cosas que me propongo hacer. No puedo seguir así si es que quiero empezar de nuevo. A veces parece que no me espera nada sorprendente y eso me desmotiva.

Tengo que poder. Por favor.